Sin duda el título dice mucho, no
obstante, no entraremos en detalles puntuales, sino más bien, me
adentraré en
la nostalgia de vivencias personales, que sin embargo les devolverá a más de
alguno a la adolescencia, y a otros verse reflejados, acercados quizá, a un
presente vivencial, por mucho que el tiempo y la juventud haya cambiado. ¿Cuál
era la magia de este relato? La simpleza,
lo aventurero e iracundo de nuestro ser; son las historias de guitarras,
cerveza y las luces de un circo pobre.
Existen muchas maneras de
distraerse, más allá de lo recreativo o hobbies, como el disfrutar de
actividades deportivas, culinarias, recreativas varias, etc. También existe lo que
conocemos como placeres culpables, uno de estos es la adrenalina que regala la
vida de un seudomúsico.
Arengados por nuestros héroes a través
de la radio o el casette, iniciamos la cruzada de ser Rock Star en tierras
agrestes para chascones rotosos pasados a Pilsen, esos éramos nosotros,
que combatíamos día a día con la furia incontenible de nuestras madres, que
esperaban un futuro digno de nuestras vidas, y no lo que según ellas veían en
sus bolas de cristal; sus hijos algunos robando pescado en las caletas, y a
otros tras las rejas por violar gallinas. Son todos esos prejuicios los que impulsaban
a hidalgos caballeros de la música a subirse a su corcel sonoro de 6 cuerdas y
emprender un rumbo indeterminado, con el fin de gritarle al mundo nuestros
deseos y frustraciones en la canción de nuestras vidas.
Suena lindo no? pero naaaaaa, la
verdad es que vivimos una vida de pellejerías como músicos pobres, no teníamos ni
para un pack de cuerdas, nos conseguíamos instrumentos y le dábamos con todo al
rockssss como decían por allí, y no creábamos nada, a puro cover, en tiempos
donde Internet era para pocos, y aun así los cara de raja tocaban a Radiohead,
Kiss, Sex pistols, The Ramones entre otros, a punta de fonética, (around the
world) total nadie cachaba inglés. Acogidos por la casa de la juventud
(Injuv en la actualidad), que más parecía una casa de refugio para músicos indigentes
(ninguno de los talentos trabajaba) revueltos con agrupaciones de música andina y toda la
macoña junta (ahora entiendo la versión Illapu de algunos clásicos del rock, ¡esoooo!) al
momento de los ensayos.
El esfuerzo e ilusión que se le
da a la actividad es impagable, no nos importaba donde tocar, la idea era solo hacerlo,
como en una oportunidad, pegados por la moda Nirvana Unplugged, la bandita
realiza una presentación en un salón parroquial para el día de la madre csm, con el cura, un paco, y viejas de la alta suciedad de no me acuerdo, sentados
en primera fila con cara de ¡WHAT THE FUCK!. Y ni hablar de las giras, con
fans y todo que seguían a la banda, no era por la música, era por la chela y
salir a webear un rato; como no recordar la visita a Freire, en donde todo
culminó con un trencito por el escenario con chimbombo en alto, cual trofeo como
1er lugar de algún festival nos hubiésemos ganado, sumando el retorno
a dedo a las 12 de la noche a Temuco, porque los organizadores nos dejaron
botados, travesía que sin embargo acompañamos de nuestras risas por lo vivido, agregando
el tener que llevar en estado de bulto al bajista de la banda, producto del
infortunio del exceso de "copitas", bajista que por poco olvidamos en una micro que nos
llevó amablemente por algunas chauchas que nos quedaban en nuestros miserables bolsillos y por eso nos bajaron bajo amenaza de muerte de la cromi. O la visita a Loncoche a los famosos
festivales de la voz de la época, donde tras ser estafados con una presentación
cancelada, nuestro guitarrista cae en coma etílico, tratando de ser revivido a
punta de café que le metíamos hasta por las orejas, y el bajista nuevamente
dando jugo, esta vez otorgándole una linda patada en el culo (por accidente) a la reina del
certamen jojojo nada que hacer con curita; pero la guinda de la torta se desata
en el internado donde alojaron a la jungla de músicos y participantes del
glorioso festival, que terminó en un hueonodromo absoluto en donde desfilaban
las candidatas a reina de un lado para otro arrancando de rockeros y andinos caídos
al troli listos para comPONERLES una cancioncita jejeje.
Son muchas las historias que
enriquecen un pasado adolescente, historias que contar a nuestros hijos
(editadas eso sí) cuando seamos viejos…bueno, más viejos. La vida del rockero
pobre, los inicios de todos, de los que siguieron e hicieron realidad sus sueños haciendo carrera de esto, y
de los que hicieron el intento y que simplemente la vida les tenía otro rumbo
para sus vidas, que sin embargo llevamos la música en nuestra sangre; junto a
la nostalgia de cuando fuimos jóvenes gallardos que a pesar de todo cumplimos
con nuestros sueños, jugamos a ser estrellas en un cielo que nosotros pintábamos
y con nuestros propios colores, años en que para muchos no hicimos nada, pero
que sin embargo para nuestra generación…¡¡LO HICIMOS TODO!!
PABLO CHAVEZ BASTIDAS -
TRANSILVANIA



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